viernes, 18 de mayo de 2012
Primaveras porteñas
viernes, 6 de abril de 2012
Novedades
I
Qué novedad,
tú,
en un poema que escribo de tarde,
para ponerle pausa al silencio,
tú,
habitándolo
con tu sonrisa muy puesta,
con tu sueño de ser joven,
más joven que el tiempo,
tú, como todos, cuentas tu edad en mujeres,
yo, simplemente, cuento mi edad en poemas.
II
Ahora el alma me pesa más
que cuando lo tuve todo y
no sabía caminar
si los cordones de mis zapatitos
no estaban atados.
Ahora el alma pesa más
porque te tengo
y te veo, sentadito,
esperándome,
triste y algo alegre
confundido por que yo te quiero
incluso esos días que no escribo.
Sí, el alma me pesa,
me pesa porque no hablo de ti en mis poemas.
porque me demoro y te contemplo.
III
La novedad existe,
siempre,
entre nosotros,
cuando pienso,
francamente
que nunca firmaste
aquel libro que me regalaste.
saliendo del café
con la tormenta de frío más grande que he visto
nunca supe si el libro
era tuyo en realidad
o mio,
pero, lo recuerdo siempre como el beso
que guardas
en la solapa de tu saco de pana.
viernes, 9 de marzo de 2012
Perfume de ausencias
sábado, 18 de febrero de 2012
Apuntes sobre el amor
Tus rosas no tenían espinas, por eso supe quererte desde mi raiz, cerré los ojos para besarte y mi corazón se mudó de pecho. La primavera latía como un espejo floral en un invierno desteñído. Me recordabas al hombre imaginario que esperaba en el poema de Nicanor. Yo todos los días, subí a tu sonrísa, até gaviotas a tus muñecas y desaté tus labios de tormenta, no tuve más remedio que naufragar.
II
Yo quiero el corazón que guardas en tu entrepierna, tus labios, tu pelo más castaño, tus pestañas, tu voz de tormenta desatada, desatándome, amor, yo lo quiero todo, cuando digo tu nombre.
jueves, 9 de febrero de 2012
Borrador para un escritor de arrabal
Algún día estarás escribiendo sobre mí,
relatarás en tus historias
la tarde que salimos de aquel bar
borrachos,
muertos de amor
y de prisa.
Hablarás de los besos
en la parada del autobús
ante la sombra y el asombro de las señoras
y los sombreros que esperaban.
Hablarás de nuestros testigos,
de aquella niña que sonrió mientras
la lluvia se avisaba en tu cabellera.
El aire era un polizón alegre
entre nosotros,
todos nos vieron,
ahí, de pie,
sostenidos de un abrazo,
a punto de soltarnos hacia el viento.
Dirás que tus palabras resbalaron por mis oídos,
que mi corazón te hinchó de dulzura
y perdiste el reloj y el tiempo en aquella banqueta.
Entonces todas las gatas de tu barrio
aquellas que hacen cola para encontrar tu mirada
morirán de celos,
tus susurros les apagarán el ardor
al saberte recordándolo todo,
recordándome a mi
colgada de tus brazos,
haciendo de puntitas los pies,
para alcanzar el beso que se hacía
en la esquina de tus labios.
martes, 31 de enero de 2012
Tom in the box
Y repites la misma canción todo el día.
Your my sun that's breaking through, it's true
es Tom en una cajita, repitiéndose
como en los sueños en los que creías
en las libélulas
te arrullabas la melancolía.
-se repite otra vez-
piensas en ese muchacho del que jamás volviste a saber nada.
when I see your constellation, your my inspiration, and it's you
Tom sigue cayéndose de la pared
estás tumbada en tu cama, sin hacer
la vida parece poco
y el cielo parece muy lejos,
sobre todo esos días en los que repites a Waits
jueves, 26 de enero de 2012
Doctrinas.
Para Yeli, por cómplice de risas.
Desde una alejada banca de madera,
Yelitza y yo, fuimos un par de floreros de iglesia.
Los rosarios de los jueves,
y las plegarias en nombre del padre y del hijo
se hicieron hábito de voces
penitencia de nuestra corta edad.
Afuera del atrio de San Francisco,
supimos de pronto,
del día en el que el arroz nos bañaría de gloria
entendimos bien que la llaga divina en su costado
se nos haría en el corazón.
Llegaría pronto ese día
en el que una mujer reza un padre nuestro y cierra los ojos
seríamos abnegadas mujeres,
fieles esposas,
infelices amantes,
que duermen siempre en la cama del mismo marido.
